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12 sept 2020

TEATRERÍAS - ENTREVISTA A NATI VILLAR Y PATRICIA JARAQUIDES




El programa Teatrerías, de 9LaLomaTV, viajó a Cazorla para realizarme una entrevista sobre Artes Escénicas y mi pasión por la Literatura. Además, también podéis ver a Nati Villar, ganadora del Premio Max 2020 a Teatro Social. 

Desde aquí quiero agradecer a Vicente José Ruiz Raigal todo su interés e ilusión que mostró por mí desde el primer minuto. ¡Que sigan los proyectos teatrales y esa pasión por los escenarios y las palabras!

 

18 ago 2020

XVII




No me había dado cuenta de la importancia de la improvisación hasta que ha llegado la pandemia. No sabía de la importancia del ahora hasta que he aprendido que no podemos planificar nuestros planes, porque todo se va al traste; todo sale mal. 

No podemos planear nada porque todo puede cambiar en un segundo. Quizás lo que tenías ya planeado, a última hora ha cambiado y no puedes realizarlo, así que, el COVID, para mí, significa lo siguiente:



CREAR

      OPCIONES

          VERSÁTILES

              IMPORTANTES

              DIARIAMENTE


Ahora empiezo a entender el Carpe Diem.

2 jul 2020

Antología Versos en el Aire X


Dentro de este libro, de esta antología de poemas, se encuentran mis palabras. Máscara neutra es el poema que podéis leer en su interior, un poema que escribí sobre cómo vi reflejada a la sociedad durante el estado de alarma y cómo los humanos son reproductores monótonos del tiempo perdido.

Podéis comprar el libro en la web de Versos en el Aire (pinchad sobre el nombre para acceder al enlace de compra).

29 may 2020

Monólogo CORDELIAS

Aprovechando que estamos encerrados con el confinamiento, os dejo el monólogo que he interpretado de Mía Zafra en Cordelias, premio Goya al mejor cortometraje de ficción en 2014, realizado por Gracia Querejeta.

Cordelias cuenta la historia de diez presas que, condenadas por diferentes delitos, organizan una obra de teatro con ayuda de la directora (Arantxa Aranguren). Aunque la obra sirve de terapia para sus propias frustraciones, entre ellas surgirán enfrentamientos personales que sacarán a relucir sus traumas más profundos.

Mía Zafra interpreta a Alba, un tierno personaje que no sabe decir que no, al parecer, por miedo a herir sentimientos en la otra persona. Imaginaos las consecuencias que ésto conlleva... De alguna manera, he elegido este monólogo porque me parecía un tema importante a la hora de tomar nuestras propias decisiones, ya que nadie puede obligarnos a hacer algo que no queremos.

Podéis verlo también en mi perfil de Instagram TV: @pjaraquides



6 abr 2020

Cortometraje - El Mañana

Aquí os dejo el cortometraje El Mañana, una historia donde no existe ya el dinero y las personas tienen que intercambiar sus cosas para poder sobrevivir. De esta manera, Carla -la protagonista- descubre un trozo de periódico en una chaqueta, la misma que lleva el asesino del magnate inglés Jhon Williams... Pero, ¿qué quiere decir? ¿Querrán algo de ella?




Gracias a Alejandro Blanco y al resto del equipo por todo. ¡Un placer trabajar con vosotros!

19 ago 2019

II Campus de Cine Miguel Picazo



El II Campus de Cine Miguel Picazo se celebró en Cazorla con notable éxito de alumnos interesados por el mundo cinematográfico. La alfombra roja reunió a cineastas profesionales como Gracia Querejeta, Pablo Berger y Manuel Martín Cuenca, quienes impartieron talleres de interpretación ante la cámara, guión y dirección escénica, respectivamente.


Así pues, todos los alumnos teníamos el mismo fin: absorber, como esponjas, los conocimientos de estos directores para llevar a cabo nuestras ideas. Durante horas de trabajo compartíamos experiencias, dudas, risas... e intercambiábamos ideas y puntos de vista, así como consejos, críticas constructivas y confianza y, es que, entre tantas horas escribiendo y entre toma y toma grabando escenas, la cabeza nos jugaba malas pasadas de vez en cuando, dándonos la risa, desconcentrándonos por un segundo o por cualquier pequeño ruido, algo por lo que teníamos que volver a grabar la escena completa de nuevo o reescribir lo que parecía que estaba bien, y no era así. Y la confianza, en estos casos, fue esencial para continuar con nuestro trabajo. 


Confianza y respeto que nos ofrecieron todos y cada uno de los cineastas. Muchos alumnos, en el taller de Pablo Berger (escribir en imágenes), salían ilusionados, motivados por lo que acababan de crear gracias al director. "He aprendido más en estos cuatro días que en toda mi carrera", decía un joven, eufórico.


Gracia Querejeta con alumnos de Interpretación ante la cámara

"¡Acción!", ordenaba la directora de Siete mesas de billar francés, mirando, atenta, nuestras interpretaciones por la pantalla. A cada alumno y alumna nos asignó un personaje que, curiosamente, se acercaba mucho a como éramos realmente. O fuimos nosotros los que lo hicimos cercano. Historias cómicas, dramáticas, situaciones de la vida cotidiana llevadas al humor, bebidas que había que rellenar porque el texto no salía, campanas que sonaban en los momentos más inoportunos, anécdotas, nervios, consejos, reflexiones sobre cortometrajes, ideas... y seguridad. Seguridad que tiene Querejeta sobre sí misma y que transmite a cada alumno, dotándole de confianza y, como resultado, de una escena bien hecha. No sé cómo lo hará, pero a todos nos sacó una parte oculta que desconocíamos tener.

Un personaje detrás del otro, una historia totalmente diferente a la anterior, estudiar nuevo guión para el día siguiente, improvisaciones... "No sé ni cómo me llamo", bromeaba una alumna del curso. "¿Te imaginas rodar una escena en este sitio?", "éste tiene cara de malo. El año que viene lo cogemos como actor para un corto", "seguro que saldría un corto de terror"... eran algunos de los comentarios de los alumnos, imaginando múltiples situaciones para rodar e interpretar un cortometraje, y es que, la ilusión que nos trae estar dentro del Campus de Cine Miguel Picazo es enorme, por lo que pensamos en nuevas ideas para llevar a cabo de cara al próximo año.

21 mar 2019

A LA VUELTA DEL CAMINO

El 13 de abril, la compañía ApArte Teatro subirá a las tablas del Palacio de Congresos de Granada, a las 21 horas, con su obra A la vuelta del camino, una historia basada en hechos reales, con música y danza en directo.

Durante la Guerra Civil Española dos jóvenes procedentes de Laujar de Andarax son destinados a combatir en el frente de Teruel. Allí se convierten en testigos, de primera mano, de la barbarie, por lo que deciden desertar e intentar regresar a su pueblo a pie, a través de los montes y sólo pudiendo desplazarse por la noche. A la par la obra refleja la angustiosa e interminable espera de la familia de uno de los soldados.


Las entradas están ya disponibles en la web www.redentradas.com/ ; así como también en formato físico en la taquilla del Palacio de Congresos y en el Teatro Isabel la Católica. 


Personalmente, me hace mucha ilusión subirme al escenario del Palacio, ya que aquí he visto a varios artistas actuar; la primera, Malú. Nunca se me pasó por la cabeza poder actuar en el mismo lugar... pero una sueña... y queremos seguir soñando. Queremos emocionar a la gente. Recordad: 13 de ABRIL a las 21h en el Palacio de Congresos de Granada. 



20 sept 2018

El sistema educativo mata la creatividad

¿Por qué hay tanto fracaso escolar en el sistema educativo? ¿Qué es lo que lleva a alumnos inteligentes suspender los exámenes? Desde mi primer año en magisterio de primaria, comencé a investigar sobre este tema, recopilando información de libros, revistas, webs y entrevistas. Mis profesores de Plástica y Audiovisual, junto con los de SOFE , Sociedad, Familia y Escuela y Psicología, me dieron la respuesta con sus apuntes: EL SISTEMA EDUCATIVO MATA LA CREATIVIDAD. Todos nosotros, desde pequeños, somos EVALUADOS POR NÚMEROS. Desde que nacemos, el ser humano es libre y crea por naturaleza, hasta que el sistema educativo hace ver el ERROR y, por consiguiente, somos obligados a hacer aquello que se nos ordena sin dejarnos explorar nuevos caminos.


El sistema educativo valora más la capacidad de MEMORIZACIÓN que la INTELIGENCIA. En clase vale más un alumno que aprenda de memoria que el que de verdad asimila y comprende la información. ¿No habría que hacer personas con pensamiento crítico en vez de aburridos loros repetidores? ¿Qué es lo que conseguimos así, entonces? PERSONAS ROBOTS. PERSONAS MECÁNICAS que no piensan por sí mismas; son seres reproductoras de esquemas. Los alumnos tienen miedo de fracasar porque no les dejamos expresarse con libertad; no les dejamos llevar a cabo sus ideas. El docente corta las alas del alumno (ésto fue dicho por uno de mis profesores). Da miedo con sólo pensarlo.




De esta manera, las personas creativas siempre vamos un paso más allá que el resto; somos como personas visionarias y necesitamos llevar a cabo nuestras ideas para crear. Lo que ocurre es que el PROCESO CREATIVO es extremadamente largo y se producen visiones, algo así como saltos en el tiempo a un ritmo vertiginoso, por lo que el creador necesita TIEMPO para llevar a cabo su creación. Ésto no lo entiende el sistema educativo, por eso hay niños que parecen más distraídos o lentos al resto de la clase, pues son diferentes a los demás niños, aunque con un potencial muy elevado de imaginación y de creatividad. Del profesorado depende estimular a esos pequeños genios.

Algo parecido le pasa a mi primo Alfonso. Os dejo la entrevista que le ha hecho Gabriel Fesser en El Intermedio.

6 sept 2018

"Huir sin hacer crujir las ramas"

Huir sin hacer crujir las ramas es el nuevo proyecto teatral llevado a cabo por la recién creada compañía Inestable Teatro, dirigido por Arcadio Chillón, en los que participan antiguos y nuevos actores y actrices del Taller de Teatro La Tragantía de Cazorla.

La obra es una adaptación de Suzanne Lebeau (El ruido de los huesos que crujen) en la que, nada más entrar, el público ya está sumergido en una auténtica atmósfera escénica, casi en 3D, llena de emociones. Este teatro de inmersión produce vivir la historia en primera persona, ya que el público -sentado alrededor en círculo- siente que está formando parte de este espectáculo escénico, pues los actores interactúan con ellos de manera física y real en constante movimiento.









Los personajes centrales de la obra, Elikia y Joseph (Sara y Javier Fábrega), son dos pequeños secuestrados y llevados a un campamento para convertirlos en niños-soldados. La desesperación de Joseph por escapar de aquel lugar a toda costa es vivida y sentida por el público durante toda la obra, en donde se puede apreciar alguna que otra lágrima, tensión y opresión en algunos momentos. A todo ésto hay que añadir, también, los espectaculares efectos de sonido que envuelven a los espectadores en los más angustiosos sentimientos, deseando que los protagonistas acaben con su sufrimiento.

Sin duda, una gran obra que os recomiendo obligo a ver si queréis experimentar nuevas sensaciones fuera de lo que es un teatro convencional.

5 sept 2018

Hablemos de COCO




En la película de Coco, la familia de Miguel se dedicaba al mismo oficio y, cuando le llegó el turno al pequeño, sus padres esperaban orgullosos que su hijo también fuera zapatero. Pero el joven soñaba con un destino diferente: ser músico.

¿Por qué la mayoría de los hijos hacen lo que han hecho sus padres? Si son médicos, ellos también médicos; si son abogados, los hijos también abogados, si son arquitectos, ellos también lo serán. ¿Es que acaso sois robots? ¿Por qué no os diferenciáis? ¿Sois unas fichas de dominó cayendo continuamente?

Seguís a la sociedad y lo que ésta quiere para vosotros. Sois marionetas cuyos hilos os lo mueven otras personas de más autoridad que vosotros. El ser humano es el único que tiene razón para pensar lo que hace y boca para hablar. Parece una contradicción, pues. Si la sociedad se tira por un pozo, ¿vosotros también?

No imitéis. Ser igual es mecánico. La gente normal aburre.




PD: Gracias a mi profesor M.C. por abrirme los ojos en clase de SOFE.



2 ago 2018

CAMPUS DE CINE MIGUEL PICAZO

El Campus de Cine, impartido en Cazorla, ha sido un curso intensivo, en el que, sólo 30 alumnos seleccionados, hemos tenido la suerte de aprender con grandes directores como Carlos Saura, Pablo Berger, Montxo Armendáriz, Puy Oria y Gracia Querejeta. Lo que puede aprender una de estos locos cineastas...

Desde aquí quiero dar las GRACIAS  a todos y a cada uno de los MAESTROS por vuestra paciencia, respeto y cariño con el que me habéis tratado; a mí y a todos los alumnos, quedándoos hasta dos horas más tarde hasta resolvernos las dudas, uno por uno. Eso no lo hace un profesor normal y corriente en su vida. Sabéis más de Literatura, Filosofía, Escritura, Música, Poesía y Arte que un Catedrático de Universidad...


De Pablo Berger he aprendido que hay que hacer lo imposible creíble a la hora de hacer una película. Escribir el guión desde el corazón; explorar todas las puertas para escribir la historia y, sobre todo, encontrar la musicalidad de las palabras. Por otro lado, también aprendimos a reflexionar tras ver cortos (qué es lo raro o lo que llama la atención, qué es lo que hace que avance la trama, el porqué de los personajes y objetos puestos de tal manera en escena, y muchas cosas más).

Gracias por escucharme y ayudarme a encontrar soluciones creativas con las historias infantiles que tenía en mente. Al final me quedé satisfecha con mi guión, aunque, como bien decías, es un primer borrador, y todavía podemos darle vueltas y explorar más caminos.



De Montxo Armendáriz he aprendido todo lo que siempre me hubiera gustado aprender en clase de Literatura, y que un profesor normal no explica. La primera vez que lo vi pensé que sería algo así como un filósofo de la vida, mezclado con un escritor bohemio. Y, en parte, no me equivocaba del todo...  Después de ver y de comentar cientos de cortos, pasamos a la acción: crear nuestra propia historia para presentarla a los productores y medios profesionales del sector cinematográfico. ¡En menos de un día! Tuvimos la noche entera para pensar, escribir, decidir, organizar y distribuirnos las partes entre cada persona de nuestro grupo porque, al día siguiente, nos esperaba la presentación, en la que tuvimos que hacer una exposición.

Mi grupo y yo decidimos realizar una webserie, una comedia con toques de humor negro, en la que contamos las aventuras y las desventuras de una youtuber aspirante a cómica y, en la cual, aparecerían personajes famosos conocidos por el público en cada capítulo, para tratar de enganchar a la audiencia. Nuestra idea fue todo un éxito, pues las preguntas realizadas por el público (ahora convertidos en expertos de T.V.) y por Montxo y Puy Oria, las defendimos a pie de cañón. Yo tenía la responsabilidad de explicar la parte creativa de la historia, en la que, gracias a mi cabeza humeante de ideas, lo conté todo cual profesional de Boomerang. Eso, y a mis locuras que me dan a la cabeza de vez en cuando por ser Sagitario... Al final nos aplaudieron todos y, tan contentos, nos sentamos para seguir escuchando las ideas de nuestros compañeros. Esa tarde la pasamos entre risas, buen rollo y ojo crítico.

De Puy he aprendido hasta el porqué del diseño de la imagen en la parte derecha de las revistas. Es decir, he aprendido de todo: a quién acudir para distribuir el guión, cómo distribuirlo, el dinero, las personas con las que tenemos que juntarnos, las asociaciones, los festivales, los concursos... Tengo la imagen de una máquina tragaperras de tanta información recibida...

Por cierto, lo de la fuente del agua: podéis beber tranquilos. ¡Vaya susto me disteis los dos! ¡Pero qué risa pasamos! Montxo, ya podemos escribir otro guión con todo lo del agua, ¿verdad? 😋

Gracias a los dos por enseñarme tanto, y sobre todo, por desarrollar, aún más, mi visión crítica y la observación. Montxo ha sido como un profesor-reflexivo, curioso, visionario y lleno de paciencia.




De Gracia Querejeta he aprendido que el tiempo es oro en televisión. Me quedo con todas tus anécdotas, consejos y vídeos que nos pusiste en clase. Ya sé que hay actores y actrices que les van bien una cosa u otra; que aprenden mejor si saben con antelación algún dato (o no), que trabajan mejor con broncas ( o todo lo contrario), que los hay quienes necesitan más ánimos y estimulación... y, lo más importante, al igual que dijo Antonio Resines y me dijiste tú: "si no te sale el texto, hazlo tuyo".

Con ella cerramos el curso de Cine. Si con los anteriores directores habíamos trabajado sin descanso durante muchas horas, cuando llegué a éste ya fue... Para mí ha sido el más duro, puesto que ya estaba cansada de haber venido de los otros cursos. Tenía la cabeza sobresaturada de tanto trabajo, no me descansaba ni un minuto... El segundo día comenzamos a grabar unas secuencias improvisadas. Íbamos por parejas. ¡Me vi por primera vez en la tele! Una cámara por ahí, después otra vez allí, luego de nuevo por allá... que si repite escena, que si ésto, que si lo otro... Yo la verdad es que lo veía todo demasiado lento, pero claro, era por tener sólo una cámara. El resultado: ya estábamos todos machacados, súper agotados. Y aún quedaba la última prueba...

Tras llegar a casa con la cabeza echando humo, me puse a leer el guión que nos había tocado. No me entraba. No veía a mi personaje. Lo leo. Lo vuelvo a leer. Le doy entonación. Ya parecía que iba saliendo. Conforme iba memorizándolo, menos veía al personaje. ¿Qué pasaba? Otra vez. Vuelta a memorizar. Y otra. Y otra. Me dieron las tantas con el texto, que al final acabé aprendiéndomelo a la fuerza. Seguía sin ver al personaje. No era mío. No me entraba en tan pocas horas.

Me levanté al día siguiente dispuesta a soltarlo todo y marcharme, porque sólo tenía ganas de descansar.  Empezamos uno por uno a leer nuestros textos. Imaginaros hasta llegar a 30... Cada uno tenía una historia diferente, y yo ya pensando que esto era como un puzzle sin solución. La cabeza me echaba humo y no me respondía. Al terminar todos, empezamos a grabar. Creía que me iba a tirar allí el día entero. Fallos. Volver  a empezar. Calor. Ruidos. Desconcentración. Se vuelve a grabar la misma escena tres o cuatro veces. Y así hasta llegar a los treinta.

Llegó nuestro turno. ¡Las últimas! La cabeza me hizo "click" y se me bloqueó tras dos intentos. Al principio iba bien; me sabía el texto de memoria, pero la cabeza no me respondía en ese momento. El calor, el cansancio, el sueño atrasado, la medicación... ese día estalló y, por mucho que intentara hacer lo de Antonio Resines, no salía. Lo que sí salió de allí fueron los buenos momentos y todas nuestras cabezas llenas de ideas, de recuerdos y de nuevas amistades. Todos nos apoyábamos unos a otros, compartíamos nuestras ideas, nuestros puntos de vista y mucho más.

Gracias también a todos los compañeros por haberlo hecho todo más fácil, sobre todo a Asun, Lucas, Pedro y al infiltrado (es broma, pero es que me hace mucha gracia) 😜



Y de Carlos Saura qué puedo decir... gracias por sus palabras. Daba respeto acercarse a un hombre tan culto como lo es este gran director español, pues una no sabe qué decirle o qué preguntarle. Hasta que llega el momento creativo y polifacético que compartimos los dos, y todo es mucho más fácil. "Ten cuidado con la cabeza creativa", bromeó el cinesta, dándonos a entender a todos que las cabezas creativas son las que cambian el mundo, ya que una persona curiosa es como un niño, y un niño siempre se sorprende ante todo porque le llama la atención todo lo que ve a su alrededor.




20 feb 2017

Ideas y creatividad

Un tema tan importante como es la creatividad tendría que ser asignatura obligatoria desde la edad escolar. Encontrar soluciones mediante la imaginación es algo que está al alcance de muy pocas personas. Las personas creativas tenemos una visión diferente al del resto de gente; vemos el mundo de una manera diferente.

Mi primo Alfonso Cobo ha grabado estos vídeos sobre la creatividad, entrevistando a la famosa Ángela Luna, graduada en Diseño de Moda, recientemente nombrada en la lista Forbes 30 con tan sólo veintidós años, quien ha diseñado ropa que se convierten en tiendas de campaña para los refugiados.





Os invito a que os paséis por su canal de Youtube y os suscribáis. ¡Pronto habrá más vídeos!

Youtube: Alfie Cobo 

11 ene 2017

Emilia Ferreiro

He descubierto a la psicóloga, escritora y pedagoga Emilia Ferreiro, una referente en el mundo de la educación. Quiero que, cuando tengáis un rato libre, les echéis un vistazo a estos dos artículos que os voy a poner aquí. El primero, La generación de los botones, habla sobre cómo la tecnología está cambiando el lenguaje y el sistema educativo; el segundo, sobre la importancia de transmitir el placer por la lectura a los alumnos.


Definió el perfil del profesor como la persona que es “capaz de tomar decisiones que trasciendan en lo formación del alumno; demostrar interés y habilidad en los avances educativos, que beneficien la educación y formación del estudiante, realizando un trabajo en el que se analice cualitativamente los objetivos y las estrategias de la alfabetización” (cf Blog Lamuneka). Ella insiste tenazmente en afianzar los valores de libertad de igualdad, solidaridad, de dignidad, de la persona humana. Les invitamos a leer su reflexión sobre los medios de comunicación actuales y su impacto en el lenguaje y la alfabetización, entre otros trascendentes contenidos educativos, en la entrevista realizada por Juan Pablo Csipkay, concedida a Página/12 y difundida por Publicaciones Psicopedagogía.

“NI PIAGET IMAGINÓ LOS DESAFÍOS DE LOS CHICOS CONTEMPORÁNEOS”

La pedagoga Emilia Ferreiro, referente mundial en el cambio de la enseñanza-aprendizaje de la lectoescritura dialogó con PáginaI 12 sobre los desafíos educativos a partir del impacto tecnológico. Emilia Ferreiro es una eminencia: psicóloga por la Universidad de Buenos Aires, se doctoró en Ginebra bajo la guía de Jean Piaget.
Las relaciones temporales en el lenguaje del niño, su tesis de doctorado, se publicó mientras formaba  grupos sobre alfabetización en la UBA. El golpe militar de 1976 la llevó al exilio y, desde entonces, vive en México.
La pedagoga vino a la Argentina para asistir a las jornadas con que se celebraron los diez años de la Maestría en Escritura y Alfabetización de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de La Plata. Ferreiro llegó para una actividad de tres días con más de 1.500 inscriptos, que ella cerró el sábado pasado.
En un alto en las jornadas, en el amplio campus de la facultad en Ensenada, Ferreiro habló con Página/12 sobre sus estudios y el impacto de las nuevas tecnologías en la lectoescritura. Puso el acento sobre el significado de los primeros escritos de los niños: “Que se aprende antes de ir a la escuela ya está bastante aceptado, lo que no se acepta tanto es que el aprendizaje focalizado por la escuela se pueda iniciar antes. Lo trabajó Piaget: la noción de número comienza antes de la escolarización y lleva mucho tiempo hasta que se incorpora. Lo que él nunca trabajó es el lenguaje escrito. Ahí es donde creo que hice mi contribución”, explica. “No fue sólo aplicar Piaget, sino también reconceptualizar el objeto de aprendizaje para comprender de qué se trataba.”

¿Cómo fue el abordaje de la lengua escrita?

Se entiende a la escritura a través de una forma muy simplificada, de correspondencias.  La idea es que a cada sonido corresponde una letra, y no es así, porque hay más de un sonido para una letra y viceversa. Si fuese un código así, en el Río de la Plata no  tendríamos la b y v, o la u que sigue a la q. Más la anomalía de la i y la y. Entonces no se puede hablar de código tan fácilmente, porque un código debe ser riguroso, cono el código de barras, sino no funciona. Y los intentos de reforma terminan en discusiones interminables, como cuando se quiso suprimir la y, cosa que no se pudo hacer porque había dos palabras imposibles de pensar sin esa letra: rey y ley.

O sea que, como código, el idioma escrito es imperfecto.

Exacto. Si se mantiene la idea simplificada de la escritura como código, tenemos un código imperfecto. Y si no es perfecto, no sirve en la realidad social. De ahí que yo discutiera el reduccionismo fónico: uno de sus problemas serios es que la escritura dejó de ser representación de la lengua para pasar a serlo de sonidos elementales. La lengua es más que ruido, desde que Saussure habló del signo bifásico, que tiene significado y significante.

Y usted se plantó contra esa concepción.

Lo que he defendido durante años es que para entender el proceso de alfabetización, tanto de niños como de adultos, hay que comprender la complejidad del fenómeno de la escritura, que no es menor que el de la lengua oral. Ambos son objetos complejos, no reducibles a códigos. Hay una tendencia pendular en el terreno educativo, sobre todo en la alfabetización. Si algo no funciona se va hacia el otro extremo, y así no se construye. El lenguaje no se reduce a lo sonoro, también es sintaxis, la combinación de palabras es esencial. Las lenguas cambian en a su modo.

¿Cómo se produce ese cambio?

Nosotros creamos sustantivos todo el tiempo, vienen prestados de otros idiomas, incluso del lenguaje tecnológico, como hardware o software. Hay verbos que adoptan nuevos significados:”bajar”el programa, “abrir” el archivo. Son verbos que ampliaron su rango de significado.

También se crean verbos nuevos, como chatear. Los verbos nuevos son terminados en ar, pero no creamos los elementos sintácticos fundamentales: artículos, conjunciones, nuevas desinencias verbales.
¿En qué afecta esto al idioma?
Va mutando. Nosotros, hoy, hablamos en español, una lengua con muchos siglos, y no es lo mismo el español de hoy que el del Siglo de Oro. La lengua es un objeto maravilloso, cambia pero mantiene su núcleo duro, según algunos, raíz morfosintáctica, según otros. Lo que se fue modificando fueron radicales verbales y se sumaron sustantivos y adjetivos

¿Qué rol juega Internet en los cambios del idioma?

Hoy estamos asistiendo a una revolución importantísima en los modos de producir, distribuir y recibir textos e imágenes. Va a una velocidad impactante. Por la cantidad de usuarios de esos dispositivos, que aumentan en forma exponencial y afectan a todas las profesiones. Y porque la diseminación fue espectacular, más rápida que la de la TV. En su momento parecía que el fax era lo máximo, y de golpe llega algo superior. Y encima, lo que antes eran objetos separados ahora son funciones de un mismo objeto material: el celular permite hablar por teléfono, pero también sacar fotos, mandar correos.

¿Cómo afectan estos cambios a la experiencia educativa?

Son objetos muy atractivos para los chicos. Son la generación de los botones, todo lo hacen apretando sobre un dispositivo. Para mí, el problema es que se vuelve difícil construir nociones de tiempo y causalidad. ¿Cómo se le explica a un chico que no es lo mismo mandar un mail desde Buenos Aires a alguien en Rosario que enviarlo a Australia, y que por ahí el que mandó a Australia llega antes? Ciertos usos tecnológicos confunden a los chicos respecto de la relación de tiempo y espacio recorridos.Se pierde esa relación, y eso desconcierta. Creo que ni Piaget imaginó los desafíos de los chicos contemporáneos para construir nociones de tiempo y espacio.

¿Cómo ve la frontera entre el preescolar y la primaria?

Hoy se tiende a ver que no hay una frontera brutal entre ambos, y eso es afortunado. En una época el preescolar se definía en términos lúdicos: el lugar para jugar, hacer rondas, cantar, algo de percepción motriz pero sin contenidos precisos de aprendizaje académico. Mientras que la primaria es la ruptura y ya no hay más juego. Se corrió el límite de ambos lados. El preescolar tiene ahora contenidos de aprendizaje y la primaria ya no es tan tajante respecto de mandar al chico a la psicopedagoga si a los seis meses de clase aun no aprendió a leer. Hoy se comprende que los aprendizajes fundamentales aparecen entre los 4 y los 7 años. No hay que inquietarse  si algunos empiezan a los 5 ni angustiarse porque a los 6 no se lee.

¿La escuela  incorpora la experiencia previa de aprendizaje?

Por lo general la desdeña. Hoy tiene mucho que ver con los nuevos dispositivos, eso hace que todo cambie. Las maestras vienen de la cultura libresca y hoy se amoldan a las pantallas. Los chicos ya vienen formados por la pantalla y recién en la escuela ingresan al papel escrito. Esto va a ir cambiando, en diez años veremos cómo evoluciona. Es un período corto en términos institucionales, pero extenso en vidas individuales, con chicos más expertos en pantallas que sus maestros.

¿Qué rol le cabe al Estado?

Un ministerio puede decir que usará un método determinado que generará grandes resultados. Pero la enseñanza no se puede reducir a un método. Influyen los contextos, el entorno…no es lo mismo enseñar en Buenos Aires que en Jujuy, en la práctica entran a jugar un montón de factores. La incorporación de la PC portátil fue algo positivo. Sobre todo si miramos cómo se implementó en Uruguay, el primer país latinoamericano que garantizó una PC por alumno. Ahí la PC se movió: fue de la casa a la escuela, ida y vuelta. Así se pudo llenar la brecha digital, porque permitió acercar la tecnología a las familias, algo importantísimo. Con el agregado de que los chicos les enseñan a los padres, se vuelven expertos  y explican a sus mayores.

Cuando un chico repite de grado, ¿cuánto de ese fracaso corresponde a la escuela?

Es muy fácil delegar en el chico el fracaso. El maestro debe asumir con convicción que en el curso todos van a aprender. El problema es que, lamentablemente, y esto está comprobado que sucede en muchos países, el maestro hace una tipología del alumnado en su cabeza: estos son los que estudian, aquellos los más rezagados, los otros son los revoltosos. Lo que uno hace como adulto ante un chico cuando está convencido de que va a aprender no es lo mismo que hace con el preconcepto de que el alumno va a fracasar.

El gran desafío parece ser la asimilación de las nuevas tecnologías

Aun no hemos asumido las consecuencias de la revolución tecnológica, que cambió todas las profesiones, ninguna quedó indemne. Todos andan con celulares, todos, en cada profesión. A nivel de la escuela el tema es saber trabajar con los materiales. Un libro es un objeto al que se le da entidad de fuente seria. Eso hay que saber entenderlo en la web. Los jóvenes leen más que antes, pero hay nuevos modos de lectura y falta tener criterios de confiabilidad. Ese es un problema mayúsculo, porque uno puede creer cualquier cosa. La escuela debería pensar cómo trabajar eso, que es algo nuevo, que no estaba en la agenda escolar previa. No son criterios similares a los de la cultura libresca.




Emilia Ferreiro la educadora que revolucionó la lectoescritura, asegura que si los docentes no leen son incapaces de transmitir placer por la lectura. Dice que todos los chicos pueden aprender si los maestros se lo proponen.

Para la investigadora, la escuela es muy resistente a los cambios porque siguen instaladas viejas ideas.

Entrevista por Mariana Otero

Emilia Ferreiro casi no necesita presentación. Para el mundo de la educación es un referente indiscutible, que revolucionó la enseñanza de la lectoescritura y que realizó numerosos aportes a la alfabetización en el mundo.
Es argentina, pero está radicada en México desde hace más de dos décadas. Su tesis de doctorado fue dirigida por Jean Piaget en la Universidad de Ginebra. Hace años que recorre América y Europa dando conferencias y capacitaciones a docentes; es autora de innumerables artículos científicos y libros y fue reconocida varias veces como doctora honoris causa por diversas universidades, entre ellas la Universidad Nacional de Córdoba (1999).
La investigadora del Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional de México estuvo en Córdoba invitada por la Facultad de Psicología de la UNC. En diálogo con La Voz del Interior , aseguró que el docente no puede seguir haciendo tareas burocráticas, que debe profesionalizarse, que todos los chicos pueden aprender si tienen un maestro que crea que pueden lograrlo y que la escuela se resiste a los cambios que no genera ella misma. A continuación, un extracto de una larga charla.

–¿Qué puede hacer la escuela para evitar el fracaso escolar?

–El fracaso escolar tiene varias caras (…) Voy a hablar de los aprendizajes vinculados con la lengua. La alfabetización inicial o tiene lugar en los primeros años de la primaria o es un déficit que se arrastra muy mal. Incluso en casos donde no hay percepción de fracaso puede haber fracaso con respecto a lo que significa alfabetizar. Hoy nadie puede considerarse alfabetizado si está en situación de comprender mensajes simples, saber firmar o leer libros con léxico y sintaxis simplificada. Desde finales del siglo XX estamos asistiendo a una revolución en la que la digitalización de la información es parte de la vida cotidiana y la escuela ni se ha dado cuenta. Entonces sigue preparando para leer un conjunto limitadísimo de textos, sigue haciendo una alfabetización para el pizarrón. Trabajar con la diversidad de textos y alfabetizar con confianza y sin temor a circular a través de los múltiples tipos de textos y de soportes textuales del mundo contemporáneo es indispensable.

–¿Se puede decir que la escuela sigue siendo demasiado conservadora para niños de la era tecnológica?

–El sistema escolar es de evolución muy lenta. Históricamente ha sido muy poco permeable a cambios que la afectaban. Dos ejemplos: cuando apareció la birome, la primera reacción del sistema educativo fue “eso no va a entrar acá porque arruina la letra”, y la escuela le hizo la guerra a ese instrumento: una guerra perdida de antemano (…) Lo mismo hizo cuando aparecieron las calculadoras de bolsillo y dijeron “eso va a arruinar el cálculo escolar y no van a entrar”. Y entraron con muchas dificultades, hasta que en algunos lugares descubrieron que podía hacerse un uso inteligente de la máquina de calcular. En ese contexto hay que ubicarse. La institución escolar siempre ha sido muy resistente a las novedades que no fueron generadas por ella.
–Ahora se resiste a la computadora.
–Es una tecnología de escritura y tiene ventajas innegables para la enseñanza. La primera reacción es de desconfianza. El primer acto reflejo es que si nos traen una, la ponemos con llave.

–¿Se puede alfabetizar igual en diferentes contextos sociales y culturales y con recursos distintos?

–Hay cosas que van a ser iguales y otras que son necesariamente distintas. Algo que les digo siempre a los maestros es: “¿Usted no sabe qué hacer el primer día? Lea en voz alta”. La experiencia de escuchar leer en voz alta no es una experiencia de todos los chicos antes de entrar a la escuela y es crucial para entender ese mundo insólito que tiene que ver con que hay estas patitas de araña (muestra las letras) en una hoja y que suscitan lengua.

–Es otra forma de enseñar a leer y escribir…

–Más que empezar con la pregunta típica de cómo hago para enseñar a leer y escribir, primero hay que enseñar algo acerca de lo que es la escritura y para qué sirve. El maestro tiene que comportarse como lector, como alguien que ya posee la escritura. La gran diferencia entre los chicos que han tenido libros y lectores a su alrededor y los que no los han tenido es que no tienen la menor idea del misterio que hay ahí adentro. Más que una maestra que empieza a enseñar, necesitan una maestra que les muestre qué quiere decir saber leer y escribir. Cuanta menos inmersión haya tenido antes, más hay que darle al inicio.

–¿El docente es consciente de que esta es una buena manera de enseñar a leer y escribir? Hay investigaciones que dicen que los maestros no leen.

–Ese es uno de los dramas del asunto porque se habla mucho del placer de la lectura, pero ¿cómo se transmite ese placer si el maestro nunca sintió ese placer porque leyó nada más que instrucciones oficiales, libros de “cómo hacer para”, leyó lo menos posible. Es muy difícil que ese maestro pueda transmitir un placer que nunca sintió y un interés por algo en lo que nunca se interesó. En toda América latina el reclutamiento de maestros viene de las capas menos favorecidas de la población. En muchos casos no hay aspiración a ser maestro. Y en ese sentido cambió, pasó de ser una profesión de alto prestigio social a una con relativo bajo prestigio social.

–¿Cuánto influye eso en la alfabetización de los niños?

–Mucho, porque si alguien está haciendo lo que hace porque no pudo hacer más, se va a sentir frustrado; y la frustración profesional no ayuda al ejercicio profesional.

Una escuela vieja. –¿Se avanzó en el modo de alfabetizar?

–Hay una visión muy instrumentalista que piensa lo mismo desde hace tantas décadas que da hasta lástima decirlo. Dice: “Primero vas a aprender la mecánica de las correspondencias grafofónicas y para eso mejor que ni pienses porque es un ejercicio mecánico de asociación de correspondencias. Después vas a aprender de corrido, y después vas a entender lo que estás leyendo y después, quizá, te venga esa cosa desde algún milagro llamada placer por la lectura”. En realidad, el placer por la lectura entre los chicos que tienen lectores a su alrededor es lo primero que se instala (…) Es lo primero, no lo último.

–Esta tendencia del placer antes que lo instrumental no está en práctica; seguimos con las viejas teorías. ¿Cómo se revierte eso?

–No es fácil. Lo que no consigo es que me den la lógica de la visión opuesta. Por ese lado hice investigaciones que revelan que los chicos piensan sobre la escritura antes y que lo que piensan es relevante y que es bueno tenerlo en cuenta.

–¿Sigue en vigencia esa idea de que el maestro es la autoridad que les enseña a niñitos que no saben nada?

–Siguen instaladas viejas ideas que son parte de la lentitud del sistema para reaccionar. A veces con el razonamiento de que si siempre se hizo así para qué cambiar (…) Una de las tendencias es regalarle el fracaso a la familia o al niño y no asumir la responsabilidad de que todos los chicos pueden aprender y deben aprender. Andan buscando desde antes que empiece el año escolar quiénes van a repetir o quiénes son los disléxicos o los que tienen alguna patología por la cual la cosa no va a andar. Y realmente todo cambia muy fuerte cuando el maestro dice “aquí no va a haber repetidores” y cuando asume desde el inicio que “aquí van a aprender todos”. Eso exige un involucramiento fuerte del maestro con el aprendizaje; ahí entramos en otra vertiente, en la que el oficio del maestro se ha ido burocratizando cada vez más y desprofesionalizando al mismo tiempo. Recibe instrucciones y las ejecuta: esa es la definición de un burócrata. En tanto, el profesional es el que sabe lo que está haciendo, por qué lo está haciendo y tiene una racionalidad y una especificidad que puede defender profesionalmente.

–¿Cómo se hace para sacar adelante a niños que concurren a escuelas donde hay un libro cada 40 alumnos, sin biblioteca ni computadora y el docente, además, atiende situaciones familiares, psicológicas?

–Enseñar a leer y escribir bajo los bombardeos es difícil. Cuando un maestro está convencido de que puede hacer algo termina descubriendo la manera de hacerlo, y si deja que el malestar general lo apabulle no va a poder hacer nada. Si acepta estar ahí es porque cree que algo puede hacer. Si forma parte de la desesperación colectiva, si se deprime junto con el ambiente, no va a poder hacer nada. Pero hay maestros creativos que consiguen llevar adelante algo que da esperanza… El maestro tiene que decir “aprender es posible”, como el médico decir “la salud es posible”.

10 ene 2017

Recomendación de lectura: La Fábrica Creátor

Hace unos días, el blog de educación Aula de los recursos, enfocado en alumnos, estudiantes y maestros de magisterio me ofreció colaborar con ellos, dándoles una recomendación sobre un libro que me gustase y, por supuesto, para recomendarlo a alumnos de primaria, fomentando así el hábito por la lectura. Pues bien, yo les hice una recomendación de uno de mis libros favoritos, titulado La Fábrica Creátor, una saga de aventuras en la que podemos crear cualquier cosa que imaginemos en el mundo de Éldonon.


Como ya he comentado anteriormente, este libro pertenece a una saga de aventuras, compuesta por cuatro libros: Los Cines Somnios, La Última Musa y La Sede de los Imaginatos, y en la que a través de sus personajes de diferentes culturas, iremos dándonos cuenta de la importancia y el valor de la amistad y el trabajo en equipo, así como a aprender por nosotros mismos, a desarrollar nuestra imaginación y creatividad y a perseguir nuestros sueños.

Siempre que alguien me pregunta qué libro recomendar (como sé que Harry Potter lo conoce todo el mundo), recomiendo esta saga, Los Portales de Éldonon, de Patricia García-Rojo, gran escritora jiennense y amiga. Como futura maestra me gustaría fomentar la imaginación y la creatividad a mis alumnos, ¿y qué mejor manera de hacerlo que leyendo? La Fábrica Creátor es una puerta abierta a la imaginación, donde cualquier cosa que imaginemos en nuestra mente se convierte en realidad en un mundo mágico, desde un simple paraguas a un dragón. ¡Imaginad qué de ideas se pueden hacer con sólo pensar en ellas!

Por ello, por toda la creatividad, la imaginación, el vocabulario fácil de entender, la intriga al acabar cada capítulo y esas ganas de continuar leyendo, recomiendo este libro (la saga) a todos los alumnos de primaria y secundaria, porque hace falta imaginación en las aulas; hacen falta personas con ideas creativas y, lo más importante: necesitamos formar a pequeños para que de mayores sean personas críticas, con valores y creatividad para ayudar a los demás y puedan llegar adonde se propongan.

11 dic 2016

El gran error de la educación en los colegios

Comparto este vídeo que he encontrado en guiainfantil sobre la educación actual. Impactante, ¿verdad? Me recuerda a los vídeos que hemos estado viendo en la asignatura de Educación y Familia, en la carrera de Magisterio (ojalá tengamos oportunidad de verlo en clase algún día). 

Como futura maestra, estoy totalmente de acuerdo con lo que dice el "abogado". El colegio está haciendo robots a los alumnos, aún teniendo tantos adelantos. Cambiemos eso y dejemos paso a la CREATIVIDAD.