13 feb 2013
El barco
Carlitos siempre había querido un barco. Un barco dentro de casa.
-¿Y para qué quieres un barco dentro de casa? -se sorprendió su hermana, pensando que estaba loco.-Los barcos sólo navegan por el mar.
-Por eso mismo -respondió Carlitos-. Porque yo quiero probar cosas nuevas y navegar por el aire.
-Pero eso es imposible.
-¿Y por qué? ¿No hay artistas que pintan cuadros surrealistas? Eso tampoco existiría en la realidad, pero ellos lo pintan porque no hay nadie que les diga: "eso es imposible, no puedes hacerlo".
Y ella calló.
28 ene 2013
Pide un deseo
Si cuando ves una estrella fugaz
no te da tiempo a pedir un deseo,
entonces ¡pide ver miles de ellas para que se te cumpla!
27 ene 2013
Jugar con colores
Si ves que el día empieza está gris
siéntate y sin pensar
mezcla colores en el cristal
y con tus manos
juega
a ver qué aparece
25 ene 2013
Nieve
Era un día frío y gris en Noruega. Los niños se metían las manos en los bolsillos de los abrigos y caminaban con la espalda encorvada, tiritando.
Pero Kjell no.
Kjell era un niño al que le encantaba jugar con la nieve. Nunca tenía frío. Ni guantes. No los necesitaba para coger la nieve.
Y debido a ese don especial, Kjell ayudaba a todas las personas en el duro invierno. Les acompañaba a coger leña al bosque mientras que los vecinos, sin salir de su asombro, seguían preguntándose por qué un niño tan pequeño no sentía frío.
-¿Por qué no tienes frío? -le preguntó una amiga suya, pero Kjell siempre se encogía de hombros, negando con la cabeza, sonriendo.
En el verano, sin embargo, el niño no salía de su casa. Simplemente no podía. Dormía en su cama de agua helada, pero cuando no soportaba más el calor, se metía en el congelador.
-¿Qué haces todo el verano encerrado en casa? -Un grupo de chicos se acercaron a Kjell.
-Eso, ¿por qué no sales en verano? ¡Qué raro eres! -Mikkel retiró las cortinas, dejando entrar toda la luz y el calor a la habitación.
-¡No! -gritó Kjell-. ¡Cerradla de nuevo, me da calor!
-¿Qué te pasa...?
Pero ya fue demasiado tarde: Antes de que a los amigos les diese tiempo a correr las cortinas, Kjell se derritió como la espuma en el agua. Desapareció, dejando restos de nieve en el suelo.
Y es que nadie sabía que Kjell era un niño hecho de nieve.
Pero Kjell no.
Kjell era un niño al que le encantaba jugar con la nieve. Nunca tenía frío. Ni guantes. No los necesitaba para coger la nieve.
Y debido a ese don especial, Kjell ayudaba a todas las personas en el duro invierno. Les acompañaba a coger leña al bosque mientras que los vecinos, sin salir de su asombro, seguían preguntándose por qué un niño tan pequeño no sentía frío.
-¿Por qué no tienes frío? -le preguntó una amiga suya, pero Kjell siempre se encogía de hombros, negando con la cabeza, sonriendo.
En el verano, sin embargo, el niño no salía de su casa. Simplemente no podía. Dormía en su cama de agua helada, pero cuando no soportaba más el calor, se metía en el congelador.
-¿Qué haces todo el verano encerrado en casa? -Un grupo de chicos se acercaron a Kjell.
-Eso, ¿por qué no sales en verano? ¡Qué raro eres! -Mikkel retiró las cortinas, dejando entrar toda la luz y el calor a la habitación.
-¡No! -gritó Kjell-. ¡Cerradla de nuevo, me da calor!
-¿Qué te pasa...?
Pero ya fue demasiado tarde: Antes de que a los amigos les diese tiempo a correr las cortinas, Kjell se derritió como la espuma en el agua. Desapareció, dejando restos de nieve en el suelo.
Y es que nadie sabía que Kjell era un niño hecho de nieve.
10 ene 2013
Blanco
Quieres
ver la salida,
pero hay
tanta luz que no la ves.
El blanco
te ciega;
pretendes
caminar,
pero no
hay tierra.
Comienza
otra vez.
Cierra
los ojos
y avanza
No
pienses (el miedo te paraliza).
Sólo imagina
y llegarás
a tu camino.
Tu destino
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